Industria alimentaria · Gurb, Barcelona
Del papel al registro de defectos en tiempo real.
Registro inmediato de los defectos durante la verificación en línea, con pulsadores codificados por colores y seguimiento visual de la calidad. Sin anotarlos en papel ni volver a introducirlos al final del turno.
El reto
Los defectos se detectaban visualmente durante la producción, pero se anotaban en papel y se introducían en el sistema al final del turno. Esta doble tarea retrasaba la disponibilidad de la información. El reto era digitalizar el registro en un entorno de sala blanca sin interferir en la tarea principal de la operaria: verificar el producto y retirar las unidades defectuosas mientras la línea sigue produciendo.
La solución implantada
Un conjunto de aplicaciones conecta el punto de verificación con el seguimiento de calidad. Desde el mismo lugar, la operaria retira el producto incorrecto con una mano y registra el tipo de defecto con la otra mediante pulsadores a su alcance, sin desplazarse a un terminal separado. Una pantalla táctil permite seleccionar el producto y un lector RFID identifica a la operaria. Un monitor suspendido del techo, fuera de la línea, muestra la información durante el turno.
Registrar
Registrar sin dejar de verificar
La detección sigue siendo visual y humana. Cuando la operaria identifica un defecto, retira la unidad hacia una bandeja adyacente y pulsa el botón del color correspondiente: aspecto del producto, etiqueta mal colocada, lote incorrecto o ausencia de etiqueta. Los mandos se integran en el puesto de verificación para que no tenga que girarse ni abandonar el flujo de productos. La pantalla táctil y el lector RFID aportan el contexto de producto y operaria, sin exigir una interacción con la pantalla para registrar cada defecto.
Visualizar
Calidad visible mientras la línea produce
El monitor de gran formato queda suspendido del techo junto a la línea, visible desde el área de trabajo y sin ocupar el punto de verificación. Muestra la evolución horaria de los defectos y el desglose por tipo, producto y operaria. La información deja de llegar solo al final del turno y pasa a estar disponible en tiempo real para los equipos de línea y calidad.
Digitalizar el registro sin interferir en la verificación.
La complejidad no era solo conectar unos pulsadores. Había que integrar el puesto de registro en un entorno de sala blanca, teniendo en cuenta las necesidades de higiene y limpieza, el espacio disponible y la ergonomía. La operaria debía seguir pendiente de los productos, con la retirada y la clasificación del defecto a su alcance desde la misma posición.
Entorno de sala blanca
Integración condicionada por las necesidades de higiene, limpieza y ubicación de los equipos.
Sin doble introducción
El registro inmediato sustituye el recuento en papel y la transcripción al final del turno.
Contexto de producción
Identificación con RFID y selección del producto desde la pantalla táctil.
Información compartida
Evolución de los defectos visible en tiempo real para los equipos de línea y calidad.